lentillasActualmente, alrededor del cincuenta por ciento de la población padece inconvenientes de visión. Elegir lentillas o bien gafas para utilizar en el trabajo, puede suponer la diferencia entre trabajar a gusto o bien tener inconvenientes en nuestro puesto. En el artículo, analizaremos las diferentes posibilidades y vamos a ver cuál es la opción más conveniente en función de las peculiaridades de cada caso.
En trabajos de oficina
Las personas que trabajan en oficina o bien, generalmente, quienes pasan un buen tiempo trabajando frente al PC, tienen una enorme probabilidad de padecer síndrome de ojo seco. Esto es debido, a que en frente de la pantalla tendemos a parpadear bastante menos de lo preciso, lo que sumado a los entornos secos ocasionados por aire acondicionado y calefacción, puede llegar a suponer una enorme minoración de la capacidad de hidratación del ojo.

Otro síndrome, (poco a poco más frecuente) relacionado con los trabajos en frente de las pantallas de los ordenadores o bien de otros dispositivos electrónicos, es el llamado síndrome visual informático: un conjunto de signos y síntomas oculares y visuales como sequedad, fatiga visual, visión turbia o bien cefalea, ocasionado por pasar excesivo tiempo en frente de la pantalla sin descansos.

Pese a que se pueden adoptar ciertos hábitos para eludir o bien disminuir al mínimo estas molestias, las lentillas parecen la opción menos aconsejable, en el sentido que no hacen más que empeorar la sequedad ocular. Además de esto, las lentillas no debe llevarse un buen tiempo seguido. Otro inconveniente añadido de las lentillas es que si, por alguna razón precisamos cambiarlas o bien quitárnoslas en el puesto, esto no siempre y en todo momento es posible.

Trabajos en ambientes industriales
Hablar de ambientes industriales es muy genérico, mas nos referimos a todos esos puestos en los que los ojos tienen peligro de tomar contacto con productos químicos o bien de que se introduzca algún objeto extraño, que puede generar cortes o bien raspones en la córnea. Asimismo podemos hablar del riesgo de que los ojos reciban salpicaduras, quemaduras ocasionadas por vapor, exposición a rayos ultravioleta o bien infrarrojos, o bien impacto de partículas de metal o madera.

En la mayor parte de estas ocasiones, los accidentes se pueden eludir a través de el empleo de las medidas de protección convenientes para cada caso. En esta clase de situaciones, parece que la opción más cómoda podrían ser las lentillas, si bien no supongan ningún tipo de protección.

Las lentillas nos dejan utilizar gafas protectoras, las gafas graduadas no, si bien siempre y en todo momento podemos emplear gafas protectoras graduadas. Podríamos pensar, que las gafas graduadas son una barrera que resguarda el ojo, mas no son en todos y cada uno de los casos, con lo que es mejor utilizar las medidas de protección convenientes en todos y cada situación.

Las lentillas, además de esto, deja tener un campo de visión más extenso que las gafas, puesto que esta no está interrumpida por el borde de las gafas.

Cirugía refractiva, una alternativa ganadora
La cirugía refractiva nos deja olvidarnos de este problema y es una solución conveniente a cualquier tipo de trabajo y protección precisa. La técnica Lasik, la más afianzada hoy día, deja corregir la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo en la mayor parte de los casos. Además de esto, se trata de una operación fácil, segura, veloz y también indolora.

Fuente: lentillasadomicilio.com