No existen prácticamente aguantes promocionales, que tengan tanta dificultad como la rotulación, debido a que su cantidad y alteración en las urbes, hace que el mensaje que se quiere lanzar compita con muchos otros reclamos.
Para el buen funcionamiento del cartel, en el sentido del reclamo, resulta necesario ser asesorado en todos y cada paso del proceso de diseño, por especialistas y profesionales con experiencia en este campo.

El diseño bajo las indicaciones de especialistas, confeccionarlo de conformidad con las reglas de seguridad, incluyendo el marcado CE, un eficiente iluminación en consonancia con las ordenanzas municipales y un cuidado montaje y colocación en el establecimiento, para una genial visibilidad, son requisitos precisos para el buen funcionamiento de un cartel.

El tema de la rotulación ha evolucionado, de ser un colectivo de artesanos a un gremio de especialistas, que se apoyan en la tecnología para poner a cargo del usuario un producto de calidad.
Para entregar a conocer, sobre el proceso de la confección de un cartel, se ha elaborado un documento, a través del que se plasma el proceso por el que pasa un cartel, desde el instante en que es sencillamente una idea en la cabeza del cliente, hasta el momento en que el cartel llega a estar instalado y se enciende por primera vez.

El mensaje desde el cartel
Observamos muchos géneros de carteles publicitarios y cada uno de ellos ofrece unas posibilidades específicas y diferentes a todos las otras. No va a ser lo mismo ponerlo en el norte del país, que ponerlo en el sur, el mensaje podría ser diferente.
Para poder inclinarnos por uno concretamente, debemos saber las peculiaridades del ambiente, el tipo de público al que se dirige, las sensaciones que deseamos comunicar, la visibilidad, las ordenanzas municipales, etcétera

Un cartel, es una señal identificativa de un local. En su diseño, debe tenerse en cuenta que aparte de administrar como elemento de denominación, es un factor determinante de la imagen que se quiere entregar a la tienda.

carteles publicitarios
Para ser eficientes, los carteles publicitarios van a tener que resaltar y atraer la atención de los individuos que componen el tráfico comercial de la zona (viandantes como automóviles).Suelen situarse, en una zona a la perfección perceptible por los individuos en su paso por el establecimiento.

Los carteles, marchan como un factor promocional y toman un estrellato primordial, puesto que van a ser vistos en un elevado número de ocasiones. Acostumbran a estar puestos en la parte alta de la entrada al establecimiento o bien en los escaparates. Se integran en ellos y tienen un diseño adaptado por norma general, puesto que es entre los objetos que distinguen un punto de venta de otros próximos.

Las formas más frecuentes son:

* Caja de luz, con letras impresas o bien en relieve.

* Letras sueltas corpóreas sobre la fachada de entrada, cristal o bien marquesina, retroiluminadas o bien no.

* Las banderolas perpendiculares a la pared, sobre textil, cajón de luz y letra corporea.

Si bien parezca que no existan muchas posibilidades, se han concebido multitud de combinaciones que los hace distinguirse unos de otros, de ahí que si bien tengamos las ideas claras, debemos dejarnos aconsejar por profesionales debido a su larga experiencia.

Los materiales para su confección son múltiples y variados, la idea del personal que los efectúa, del cliente del servicio y del tipo de local o bien negocio donde se posicione.
Están iluminados de una o bien otra manera, la mayor parte se están amoldando a los tiempos y usando los nuevos sistemas de leds. Han quedado atrás, los cilindros de neón que funcionaron durante una temporada.

El mensaje emitido ha de ser fácil, claro, directo, y el diseño (letras, colores, sombreados…) debe ser estético y congruente con el resto del punto de venta. Con una medida conveniente al espacio donde se marcha a instalar, o bien eso se aconseja, puesto que ciertos empresarios ponen unos rótulos enormes, en pequeños locales para darle mayor visualización quedando fuera de la estética.

Son elementos que resaltan en el paisaje urbano, los carteles que de forma atrayente, nos recuerdan a las compañías, instituciones y todo género de entidades de cara al público. Los municipios fijan las reglas, para eludir los casos de carteles desmedidos en su ambiente, oraciones promocionales fuera de sitio o bien carteles que invaden el espacio de los vecinos.

De los más usuales, en los puntos comerciales de las urbes, son los rótulos electrónicos de leds. Existen dos sitios del planeta, en los que no hace falta la utilización del iluminado público, ni tampoco las luces de los automóviles, puesto que tienen tal concentración de carteles, que sería suficiente para alumbrarnos.