Muchas personas no quieren usar gafas por que les parece de personas mayores y otras personas, tienen miedo a no amoldarse a los progresivos o tienen necesidades de visión, en las que las gafas progresivas no le dan toda la calidad de visión que precisan.
Cuando nos llega el cliente a la óptica, solo debemos tener en consideración una cosa, el porcentaje de éxito es sensiblemente mayor si ya es usuario de lentes de contacto, que si va a ser nuevo usuario y debemos decirle, que las lentes no es como ver con veinte años puesto que las grandes esperanzas al principio, puede llevar al cliente a una decepción que le llevaría a una inadaptación.
En las pruebas debemos ver la graduación, si el usuario tiene astigmatismo las opciones son menores, más si solo se le puede corregir con esfera aumenta el número de lentes de contacto que podemos emplear.
Sobre la dominancia ocular, si el mismo ojo es el ojo dominante motor y sensorial, es preferible seleccionar una lente progresiva que se base en este procedimiento (diseño CD y CN) más si la dominancia no es clara, es mejor elegir una lente de contacto que utilice diseños que no se basan en esa dominancia. Un factor esencial, es el tamaño pupilar en condiciones normales, las gentes con pupilas grandes reaccionan mal con las lentes de contacto progresivas, en la medida en que cogen la zona que no deben y habitúan a amoldarse peor, por otro lado los miopes que ya emplean lentes, habitúan a amoldarse bastante bien a las lentes de contacto progresivas.

En el instante en que nos llegan las lentes, las probamos y vemos donde el paciente ve bien y donde ve mal, lo normal es intentar primero lograr una visión perfecta conforme su necesidad, por servirnos de un ejemplo el paciente quiere ver bien de cerca por que se pasa todo el día leyendo, intentaríamos prosperar esa visión penalizando un tanto de lejos más que le resulte admisible o si el paciente quiere ver de lejos y solo leer lo mínimo imprescindible (ver la hora o consultar el móvil) mejoraríamos la de lejos sobre la de cerca. Por eso es esencial saber, para que quiere exactamente la lente de contacto y sobre esto, durante la sobrerrefracción optimizamos y si resulta necesario pedimos otro blister de prueba.

En el caso de usuarios nuevos, aprender a poner y quitar es donde más inapdataciones se producen curiosamente, puesto que aunque la lente le da una visión óptima al no poder ver de cerca, les cuesta mucho poner y suprimir las lentes de contacto. Esto es por que la película lagrimal habitúa a ser de peor calidad y el paciente se resiente durante un empleo largo (6 horas), por eso es esencial el seguimiento cuando el paciente ha completado la adaptación inicial.
Para finalizar, desgraciadamente aunque la adaptación sea de manera plena perfecta muchos clientes del servicio al final no se hacen las lentes progresivas, por el costo total a lo largo del año o por que su uso va a ser más puntual que cotidiano.
De ahí, que donde verdaderamente está el futuro de estas lentes de contacto, es en una lente diaria progresiva, con la misma calidad que una mensual para que sea una opción alternativa viable, en el momento que utilizar la gafa progresiva sea un incoveniente (deportes, excursiones, salidas nocturnas).

Fuente: lentillas a domiciliolentes de contacto