hipotecas baratas

 

El mercado hipotecario se reactiva tras la crisis con un Euribor bajísimo pero dudoso en un largo plazo.
El festín de las hipotecas baratas que caracterizó la segunda mitad de los noventa y la primera década del siglo XXI amenaza con regresar, y los especialistas ya advierten de los riesgos de reiterar los fallos del pasado. Específicamente se refieren a la bajada increíble que está padeciendo el índice Euribor, que se usa para calcular el interés variable en las hipotecas, debido a las resoluciones del Banco Central Europeo de desgastar el euro y adquirir de forma masiva deuda pública de los países miembros de la UE.

Dicho índice ha ido bajando de forma notable a lo largo de dos mil quince y ya se ubicaba en 0,058 % de media en el primer mes del año de dos mil dieciseis, con lo que el interés que se paga en las hipotecas a variable se ve en especial reducido; hay que rememorar que el interés fijo acostumbra a ser el Euribor más un porcentaje, en general entre el 1% y el 2% , si bien depende de cada caso. Esto hace que se puedan abonar en la actualidad intereses mensuales menores al 2,5%, lo que se considera el mínimo rentable para los bancos. Estas condiciones se trasladan aun a las hipotecas con interés fijo.

¿Por qué razón permiten los bancos estos pactos que les dan tan poco margen?

En una buena parte pues a lo largo de la crisis, la contratación de hipotecas cayó en picado debido a las limitaciones de los propios bancos, por su parte como contestación a la alta morosidad. Asimismo pues, en muchas hipotecas firmadas hace veinte años la parte proporcional de intereses que se paga hoy día es bajísima, puesto que se amortizaron sobre todo al comienzo. El tipo conforme que caracteriza las hipotecas, implica que en las primeras mensualidades se pagan sobre todo intereses y en las últimas esencialmente el préstamo.

Mucha oferta para pocos clientes

Todo esto se traduce, en que los bancos han perdido una esencial porción de su negocio hipotecario; más o menos cincuenta y cinco millones de euros anuales. Como consecuencia, precisan ahora atar a nuevos clientes del servicio en las condiciones actuales, que no son ni de lejos las anteriores a la crisis. Les interesa atraer nuevo capital y lo hacen aprovechando el bajo Euribor. Ahora bien, no admiten a cualquier cliente del servicio, sino que son considerablemente más selectivos en el momento de admitir clientes del servicio de futuras hipotecas.

Uno de los motivos es que no desean regresar a los índices de morosidad de dos mil ocho-dos mil once, una experiencia de la que debieron ser salvados y que los puso en la picota mediática por su política de desahucios. El otro, es que las instituciones públicas se muestran mucho menos tolerantes con sus irregularidades, frecuentes en los tiempos de la burbuja, y a golpe de sentencia han ido endureciendo la normativa del campo.

La cuestión es que la oferta de hipotecas es superior a la demanda de posibles clientes del servicio y, en consecuencia, se ha liberado una guerra de costes entre las entidades para lograr la firma del cliente del servicio. Conque si pensamos en adquirir un piso o bien una casa, y estamos entre los agraciados a los que los bancos están dispuestos a financiar la adquisición, vamos a poder lograr condiciones impresionantemente provechosas, al menos a lo largo de este año.

Mas cuidado, no es oro todo cuanto reluce; aparte de leer siempre y en toda circunstancia la letra pequeña y preguntarle a un letrado o bien el propio notario, existen algunos factores que resulta conveniente estudiar ya antes de resolverse a firmar un tipo de hipoteca o bien otro.

Fuente: ferco gestion