Los caballos no hablan… y tampoco lo precisan. El nivel comunicacional de esta especie, lejos de lo que de entrada pueda parecernos, es altísimo. Es cierto que nada debe ver con el lenguaje tal como los humanos lo entendemos; se trata más bien de un conjunto de signos, movimientos, sonidos, etcétera, que cada individuo del conjunto entiende perfectamente, sirviendo como un perfecto sistema de comunicación.
Este lenguaje equino, es válido tanto entre afines que para con los humanos. Sencillamente, en el centro ecuestre valencia entenderás qué es lo que significa cada uno de sus ademanes y sonidos y vamos a poder llegar a comprender sin dificultades, lo que quiere trasmitirnos en todo y cada instante.
Sepamos algo más sobre la comunicación de los caballos.

 

El caballo como animal social en las clases de equitación

 

Desde su nacimiento como especie, el caballo ha sido un animal social, esto es, ha formado grupos completamente precisos para su supervivencia. Ciertamente, el caballo es un animal de presa, no depredador, con lo que ser parte de un conjunto que es plenamente preciso para resguardarse de los ataques de sus oponentes.
Esta convivencia de un número aproximadamente abundante, acarrea la creación de un lenguaje que sirva para trasmitir diferentes mensajes, que van a ser primordialmente de alarma frente a la presencia de diferentes riesgos.
De este modo, el caballo ha desarrollado un sistema de lenguajes desde la utilización de los cinco sentidos.
Verdaderamente, mediante los sentidos los caballos son capaces de percibir su ambiente y reaccionar ante ciertos estímulos; esta reacción acarrea la necesidad de manifestar sus estados de ánimo como sus sentimientos, lo que produce por su parte, la necesidad de establecer una comunicación con sus afines, más asimismo con los humanos.
Manos, patas, orejas, cara, boca… todos sirven para trasmitir cualquier clase de mensajes.

 

Fuente: centro ecuestre valencia